Me extraña muchísimo que no sea ya conocido ni haya dado la vuelta a YouTube… quizá no quede tanto para que ocurra.
En su web están disponibles todas sus canciones para escuchar y la posibilidad de descargarlas individualmente o los discos completos… pagando, sí, pero esta vez parece que de verdad merece la pena.
Posted by mimetist as Música, Vídeos at 7:00 AM CEST
Da gusto ver que en la próxima huelga millones de personas van a salir a la calle en toda España, aunque haya que estar al sol a casi 40 grados durante horas, algunos desde por la mañana y hasta por la noche para exigir que se respeten sus derechos… por que digo yo, que si una persona sale en esas condiciones para ver a un grupo de gente que juega a la pelota, saldrá también para que no le bajen el sueldo, para seguir teniendo derecho a una pensión, para que pueda ir a un hospital sin tener que pagar factura…
Vamos a ser el país con mejores condiciones laborales, mejor nivel de vida y socialmente más avanzado de todos los de Europa, América y parte del Universo. No me cabe duda.
Aunque lo de ir rompiendo papeleras, destrozando monumentos, meando en cada esquina, vomitando en cada acera, los empujones, las peleas, los gritos, el ruido, los cortes de tráfico en calles principales y los 52.000 kilos de basura (sólo en Madrid) nos los podemos ahorrar. Las tías podrán seguir enseñando las tetas a su elección.
En el post anterior criticaba La Herencia Valdemar por confundir al autor de la historia original en la que se basa, pero parece ser que el que estaba más que confundido era yo. El relato no es de Poe, aunque tampoco sé en qué relato concreto se basa, pero es posible que lo que hayan adaptado es “el universo Lovecraft” más que un relato concreto.
Como bien aclara David refiriéndose a la película:
…como me gusto, pues me dio por comprobar de donde sacaron la idea. No recordaba este post en ese momento.
Al principio encontre esto: http://es.wikipedia.org/wiki/La_verdad_sobre_el_caso_del_señor_Valdemar
También yo pensé que era un relato de Poe… hasta que leyendo de que iba el relato, me di cuenta que no era ese el tema….
Aún no he conseguido encontrar de que historia concreta se han basado -tampoco me he esforzado mucho, todo lo mire de pasada en el iphone- pero sí parece ser que se han basado en algo de Lovecraft.
No es por tocar los cojones, pero te has puesto en plan periodista. El titulo es parecido, pero desde luego, la película no está basada en Poe.
En fin, cosas que pasan por comentar una película con sólo previsualizarla. Así que todo aclarado, como decía Extremoduro antes de pasarse al lado oscuro de la industria, “Para ceder cuando te has equivocado, hay que comerse los cojones a bocados”.
No comento cada frase que suelta por que me tiraría toda la mañana…
Pero no sé qué es peor, que digan que es un relato que han adaptado en más de una ocasión o que digan que la película podría haberse estrenado lo mismo hoy que hace 50 años… Lo primero significa que llevan ya un tiempecito viviendo de un relato sin tener ni puñetera idea de quién es el autor original (viva el copyright, y eres un ladrón como te bajes la peli)… y lo segundo, aunque lo ponen como algo bueno, ¿tendría algo “bueno”, nuevo o interesante King Kong (1933) si la estrenaran hoy? ¿y Psicosis (1960)? ¿y Los Pájaros (1963)? Pues eso.
Además, dudo que esta película tuviera algo bueno incluso si la hubieran estrenado entonces.
AVISO: Texto largo y no gracioso.
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Han sido muchos los cambios sociales que ha soportado nuestra civilización en los últimos 500 años. Hemos visto a través de los ojos de la Historia cómo se desvanecía el Antiguo Régimen por efecto de la Revolución y cómo, poco a poco, ha surgido uno nuevo antes, durante y tras las grandes guerras.
Muchos, antes y ahora, pensamos equivocadamente que habíamos ganado parte del control sobre los gobiernos de nuestras respectivas naciones. Pensamos que los nuevos valores y las nuevas leyes servían para defender a quien necesitara defensa y derribaban las barreras entre el noble y el menos noble, aunque no todas. (Me permito decir “menos noble”, pues incluso el más innoble de ellos hombres, y en esto he de reconocer algo de fe, es noble si se le permite). Estábamos equivocados no sólo en fondo y forma; no sólo las nuevas leyes defendían y defienden intereses a menudo indefendibles, sino que establecían y establecen barreras antes desconocidas entre una nueva estirpe de nobles y los menos nobles de siempre. Ya no es más importante ante la ley, no siempre, el noble tradicional; pero el cambio no ha sido a mejor, pues ahora se favorece a quienes disponen de títulos impresos en papel moneda. Aparecen nuevos grados de nobleza, pero el concepto de “noble” se mantiene y el de “menos noble” obtiene su verdadero significado.
Hace 500 años, la lucha no era ni más ni menos fácil que ahora, pero la chispa desencadenante aparece con más frecuencia cuando los grilletes son metálicos. Hoy, los grilletes son etéreos y más ceñidos y ya no apresan los pies y las manos del individuo, sino su propia voluntad. La esclavitud actual es parte nuestra y somos nosotros mismos quienes nos entregamos a ella en cualquiera de sus numerosas formas: trabajo, religión, televisión, etcétera. ¿Puede llegar a colmarse el vaso en estas condiciones? ¿Puede llegar a saltar la chispa necesaria para el cambio? Aún no lo hemos descubierto.
Somos el producto, palabra más que apropiada, de un pasado cubierto de pactos entre caballeros, acuerdos que pasaban de oreja a oreja, mientras se entretejían, previas a la firma, las leyes y Constituciones que hoy nos mantienen presos a merced de lo que desean los mismos de antes y los nuevos de ahora. Así hemos llegado a esta democracia con minúscula, que es sólo una mofa, una caricatura de la verdadera Democracia. Nos creemos más libres por marcar una o dos casillas cada lustro, somos la base del Estado, pero es un hecho inapelable que las decisiones tomadas por la clase política no vienen de abajo, sino de arriba.
Hemos perdido toda identidad, somos ciudadanos. Hemos perdido el derecho a elegir, salvo lo que nos ponen delante, y estamos obligados a elegir lo que nos hayan impuesto. Ahora somos poco más que una masa homogénea de tarados a los que ni siquiera escuchan, por que no hace falta, por que estamos bien amaestrados y seremos buenos. Saben, como lo sé yo, que ya pasaron los tiempos de salir a la calle a protestar por lo que nos pertenece. Somos tan libres como nos dejan ser y, por desgracia, con eso se contentan muchos, tantos que la opinión de los otros no cuenta. Son mayoría los que se sienten cómodos en la mediocre sociedad y peor política que tenemos. Son mayoría quienes están ahora mismo tirados en su sofá viendo la tele. ¿Para qué iban a querer que se equipararan sus sueldos con los del resto de Europa? ¿Para qué iban a querer que sus hijos tengan acceso a una Educación de calidad que no baje su nivel de exigencias cada año? ¿Para qué iban a querer que lo que antes era gratis, ahora lo siga siendo? Les basta con mirar el pequeño teatro de títeres, la película del mundo, que es tan irreal como irresponsables son ellos de sus vidas. ¿Quién se extraña de que la clase política lo aproveche? “Ciudadanos, dadnos el país y disfrutad del viaje”.
Por supuesto, si quien vota es así de irresponsable, quien es votado no es mejor. Demasiados de nuestros gobernantes “entraron en política para hacerse ricos” y, por desgracia, lo consiguen. Así se está forjando la historia contemporánea de nuestro país y de tantísimos otros. Los que nos hemos parado a mirar atrás hemos perdido la fe en el gobierno, en los votantes y en el Estado. ¿Quién tiene voz para pedir el cambio? La mayoría. Su voz es la única que se escucha, pero es la de una mayoría imbécil que se mantiene imbécil desde los medios de comunicación y desde las escuelas. Así somos la mayoría. No estamos más informados que hace 500 años, pero estamos saturados de información; Sabemos leer y escribir, pero no hacemos ni lo uno ni lo otro.
Falta educación en el mundo, pero sobra adoctrinamiento. Hemos colmado la escuela de valores morales y sentimientos patrióticos para vaciarla de ética y de conocimientos objetivos. Lo han hecho nuestros gobiernos en nuestro nombre, con nuestro apoyo y una desvergonzada falta de crítica activa por parte del pueblo, precisamente quien más depende de la educación para mantener la esperanza. La cultura en las escuelas se nos está escapando entre los dedos, cada año que pasa se recortan más y más los contenidos que se cubren en cada curso y, más aún, se disminuyen los conocimientos necesarios para aprobar exámenes. Quizá tengamos más graduados en primaria que hace 10 años, buenas cifras para el periódico, pero los que tenemos saben mucho menos que los graduados de hace 20. Sólo los que tengan dinero, los que sean bastante nuevos nobles, podrán educar a sus hijos a un nivel aceptable. Pues los padres que no podamos pagar un colegio privado o tengamos un trabajo que nos impida enseñar a nosotros mismos, tendremos que tener a nuestros hijos atrapados en una educación cada vez más vacua y más precaria. Es el futuro que nos está tocando vivir, mientras los colegios se convierten en poco más que guarderías.
El ciudadano en este asunto no tiene ni voz ni voto, no puede proponer soluciones por que el problema no es algo que quiera solucionarse. Si hay que hacer una reforma, el gobierno la hace, le pone un parche de goma a la rueda de madera de la educación y todos contentos, menos la oposición, ellos sí que hubieran hecho lo necesario con su otro parche de goma, no como el gobierno. El resultado es una educación que se rompe más con cada bache, donde el profesor es un mindundi y algunos niños no saben ni quién es el autor de Don Quijote de la Mancha. Sin embargo, existen sistemas educativos que funcionan, como el finés, el sueco, el noruego o el alemán, ¿cuánto más va a pasar antes de que exijamos que se adopten esos sistemas en otros países? Desde luego no son perfectos, pero el nuestro es inaceptable.
De este modo, mientras la mayoría se mantenga imbécil, seguiremos enredados en los tejemanejes de quienes se representan sólo a si mismos. De este modo, seguiremos sin tener opción ni oportunidad de resolver los problemas que nos afectan hasta que sea demasiado tarde, si no lo es ya. Clima, Educación, Energía, Hambre, Libertad, Pobreza y Superpoblación, esos son los problemas del mundo, los que van a decidir nuestro destino, no como sociedad, sino como especie, durante los próximos 100 años. Y ninguno de ellos va a ser resuelto mientras sigan mandando los que viven entre coches de lujo y trajes a medida, a esos para los que el mundo es perfecto como está. No moverán un dedo mientras no vean peligrar su puesto privilegiado o puedan engordar, con el cambio, su cartera de valores.
Yo, como individuo, soy consciente de que no puedo cambiar la situación. No puedo hacer que se escuchen mis ideas, ni puedo hacer que se escuchen las tuyas, pero todos tenemos que escuchar hasta las más ridículas propuestas de nuestros gobernantes. Lo único que puedo hacer es expresar mi opinión, hasta que cambien las leyes, que cambiarán, y dejarla fluir en este último bastión de libertad que es Internet.
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Recuerdo que antes, en la era de las sombras, yo solía escuchar música en Winamp porque era el único reproductor que no se tiraba 2 años para iniciar… algunos incautos, los que tenían suerte, se atrevían con iTunes… y los que no, directamente usaban el Media Player.
Pero han pasado ya muchos soles desde aquellos aciagos días, he usado Listen, Exaile, Banshee y hasta XMMS… ahora sobrevivo con Rhythmbox… y todos, TODOS, se abren en menos de 1 segundo aunque tengan que cargar una colección de 6700 canciones.
¿Cuál es el mejor reproductor de música para Windows? (Por dios, no digáis iTunes!!)